Consejos de Sri Sri Ravi Shankar, fundador de el Arte de Vivir
1. Meditá y hacé ejercicios de respiración. Esta rutina te ayuda a arrancar con una sonrisa tu día y no te lleva mucho tiempo.
2. Pasá tiempo en la naturaleza. Tomate un rato al mediodía para caminar al aire libre, por ejemplo.
3. Pensá en los que son menos afortunados que vos. No te quedes con los brazos cruzados, hacé algo
por ellos. Fijate el poder que te da tomar responsabilidad por los otros.
4. Observá cómo atravesaste desafíos en el pasado. Te va a dar fuerza y confianza para afrontar con serenidad los del presente.
5. Escuchá música y jugá. Divertite como si fueras un chico, celebrá la vida.
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miércoles, 2 de noviembre de 2011
sábado, 9 de julio de 2011
Los beneficios de dormir una siesta
En las últimas décadas, la costumbre de "echarse una siestita" se asociaba a un estilo de vida cansino y pueblerino en contraposición con nuestro estilo de vida agitado y "moderno".
Sin embargo el mundo sigue andando y lo que una vez fue moneda corriente, se tornó anticuado y objeto de burla, con el tiempo, a veces, es nuevamente valorado y deseado.
Siesta viene de la expresión latina hora sexta, que designa al lapso del día comprendido entre las 12 y las 15 horas, momento en el cual se hacía una pausa de las labores cotidianas para descansar y reponer fuerzas.
Dormir una siesta puede ser una gran manera de ponerse al día con el sueño atrasado, aumentar la productividad y ser más creativos. La siesta deja al cuerpo en un estado relajado, contrarrestando los efectos del estrés diario.
“La costumbre de dormir una siesta mejora la atención, la productividad y el estado de ánimo. Una siesta diaria puede reducir un 37% el riesgo de morir de una enfermedad del corazón”.Los estudios han demostrado que la costumbre de echarse una siestita puede realmente reducir el riesgo de morir de una enfermedad del corazón.
Trichopoulus, Harvard School of Public Health, 2007
La dinámica del sueño
El sueño tiene cinco etapas. Si su siesta se extiende de la etapa 1 (sueño liviano) a la etapa 2 (actividad cerebral ralentiza), se despertará sintiéndose más energizada/o y alerta. Si su siesta se extiende a las etapas 3 y 4 ( sueño profundo), usted no se despertará fácilmente y se sentirá atontada/o y cansada.La primer etapa dura aproximadamente 10 minutos y la segunda dura otros 10 minutos. Esto hace que 20 minutos sea el tiempo ideal para una siesta aunque puede variar ligeramente; usted tiene que experimentar para aprender lo que funciona mejor para usted.
Algunos consejos para aprovechar mejor la siesta
- Horario: El mejor horario para tomarse una siesta es entre la 1:00 p.m. y las 3:00 p.m., pues es cuando el nivel de energía decrece por el aumento de melatonina a esa hora.
- Oscuridad: Use una mascarilla o una almohadilla sobre los ojos (como la que le dan en los aviones) para oscurecer y dormir mejor.
- No muy tarde: Tomar una siesta dentro de las 3 horas previas a la hora de acostarse puede interferir con su sueño nocturno.
- Busque un lugar tranquilo: Asegúrese de no ser molestada/o durante su siesta.
- Tiempo máximo: 30 minutos. Si duerme más de 30 minutos corre el riesgo de entrar en un sueño profundo y luego, al despertarse, se sentirá cansada/o y aturdida/o. Algunas personas hasta se sienten bien con una siesta de 1 o 2 minutos.
- Póngase la alarma: hasta que aprenda a autoregular su siesta, ponga la alarma de su despertador o pídale a otra persona que la despierte.
- Un cafecito y a dormir la siesta: Algunas personas dicen que si toman un café inmediatamente antes de dormir la siesta, se sienten mejor. La cafeína hace efecto entre los 10 y 20 munutos de cosumida, despertándolos. La persona se siente muy energizada debido a la combinación de la siesta y la cafeína. Incluso algunas investigaciones realizadas en Japón, indican que las personas que toman una "siesta con cafeína" experimentan menos somnoliencia y mayor productividad que las que al despertarse de la siesta se lavan la cara o se ven expuestas a luces brillantes.
viernes, 24 de junio de 2011
Para quedarse pensando entre todos (y solitos...)
PERDONEMOS PARA SANAR YA MISMO
Estaba el Buda meditando en la espesura junto a sus discípulos, cuando se acercó un detractor espiritual que lo detestaba y aprovechando el momento de mayor concentración del Buda, lo insultó lo escupió y le arrojó tierra.
Buda salió del trance al instante y con una sonrisa plácida envolvió con compasión al agresor; sin embargo, los discípulos reaccionaron violentamente, atraparon al hombre y alzando palos y piedras, esperaron la orden del Buda para darle su merecido.
Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:
Buda en un instante percibe la totalidad de la situación, y les ordena a los discípulos, que suelten al hombre y se dirige a este con suavidad y convicción diciéndole:
-“Mire lo que usted generó en nosotros, nos expuso como un espejo muestra el verdadero rostro. Desde ahora le pido por favor que venga todos los días, a probar nuestra verdad o nuestra hipocresía. Usted vio que en un instante yo lo llené de amor, pero estos hombres que hace años me siguen por todos lados meditando y orando, demuestran no entender ni vivir el proceso de la unidad y quisieron responder con una agresión similar o mayor a la recibida.
Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estimulo para ver si vibramos alto, o es solo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo.
Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna.
A la mañana siguiente, el agresor, se presento ante Buda, se arrojo a sus pies y le dijo en forma muy sentida
-”No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted”
Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”
Regrese siempre que desee, usted es mi invitado de honor. Todo insulto suyo será bien recibido, como un estimulo para ver si vibramos alto, o es solo un engaño de la mente esto de ver la unidad en todo.
Cuando escucharon esto, tanto los discípulos como el hombre, se retiraron de la presencia del Buda rápidamente, llenos de culpa, cada uno percibiendo la lección de grandeza del maestro y tratando de escapar de su mirada y de la vergüenza interna.
A la mañana siguiente, el agresor, se presento ante Buda, se arrojo a sus pies y le dijo en forma muy sentida
-”No pude dormir en toda la noche, la culpa es muy grande, le suplico que me perdone y me acepte junto a Usted”
Buda con una sonrisa en el rostro, le dijo: “Usted es libre de quedarse con nosotros, ya mismo; pero no puedo perdonarlo”
El hombre muy compungido, le pidió que por favor lo hiciera, ya que él era el maestro de la compasión, a lo que el Buda respondió:
-“Entiéndame, claramente, para que alguien perdone, debe haber un ego herido; solo el ego herido, la falsa creencia de que uno es la personalidad, ese es quien puede perdonar, después de haber odiado, o resentido, se pasa a un nivel de cierto avance, con una trampa incluida, que es la necesidad de sentirse espiritualmente superior, a aquel que en su bajeza mental nos hirió. Solo alguien que sigue viendo la dualidad, y se considera a sí mismo muy sabio, perdona, a aquel ignorante que le causo una herida”.
Y continuó: “No es mi caso, yo lo veo como un alma afín, no me siento superior, no siento que me hayas herido, solo tengo amor en mi corazón por usted, no puedo perdonarlo, solo lo amo. Quien ama, ya no necesita perdonar.”
El hombre no pudo disimular una cierta desilusión, ya que las palabras de Buda eran muy profundas para ser captadas por una mente llena todavía de turbulencia y necesidad, y ante esa mirada carente, el Buda añadió con comprensión infinita:
-“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo, para perdonar , ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar, vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted le pida perdón, en su ignorancia se van a sentir magnánimos, por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así mas o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”
-“Percibo lo que le pasa, vamos a resolverlo, para perdonar , ya sabemos que necesitamos a alguien dispuesto a perdonar, vamos a buscar a los discípulos, en su soberbia están todavía llenos de rencor, y les va a gustar mucho que usted le pida perdón, en su ignorancia se van a sentir magnánimos, por perdonarlo, poderosos por darle su perdón, y usted también va a estar contento y tranquilo por recibirlo, va a sentir un reaseguro en su ego culposo, y así mas o menos todos quedarán contentos y seguiremos meditando en el bosque, como si nada hubiera pasado”
Y así fue.
Comprenden ustedes la brutal ironía de estas palabras de Buda, de su enseñanza,
Que pasaría cuando se les pregunte a ustedes, amigos queridos del alma, a quien te falta perdonar, y en lugar de buscar los rostros y nombres de aquellos que dañaron al ego, ustedes respondiesen, ya no tengo que perdonar a nadie, YA LOS AMO.
Como voy a perder tiempo regresando al jardín de infantes, cuando aprendí a perdonar, si ahora directamente sé amar, puedo amar, y al amor es lo que YO SOY
Preferí acudir a esta anécdota que hace años me impactó, para no dar técnicas sobre como perdonar y quizás tratar de hacer el secundario acelerado y no materia por materia, y entender que el que logra aceptar la perfección divina detrás de tanta situación aparentemente brutal para la mente, logra captar, que en un instante podría liberar años de rencor, resentimiento y destrucción celular.
lunes, 25 de abril de 2011
lunes, 21 de febrero de 2011
jueves, 10 de febrero de 2011
lunes, 7 de febrero de 2011
La maravilla de comer crudo
Beneficios que obtenemos al consumir alimentos crudos:
- Evitamos los efectos tóxicos, cancerígenos, mutagénicos, neurotóxicos y adictivos (explicación fisiológica de la resistencia al cambio de hábitos) que genera la cocción sobre proteínas, grasas y carbohidratos.
- Evitamos la pérdida de nutrientes termosensibles que se destruyen por exposición a la temperatura (vitaminas, enzimas, ácidos grasos esenciales, etc).
- Evitamos las dificultades digestivas que generan los alimentos cocidos (el caso de la coagulación proteica).
- Evitamos las carencias enzimáticas (las enzimas digestivas se destruyen por encima de los 50°C), los problemas de salud que ello genera y la sobrecarga sobre órganos enzimáticos como el páncreas.
- Evitamos la baja vibracional que genera la cocción sobre el sutil campo áurico de los alimentos, algo visible en las objetivas fotografías kirlian (1)
- Evitamos la anaerobia interna: por un lado la cocción elimina oxígeno de los alimentos y por otro el metabolismo corporal de los carbohidratos (cereales cocidos) demanda oxígeno extra. El adecuado nivel de oxígeno interno evita la proliferación de células tumorales y de parasitosis internas.
- Evitamos la acidosis interna, propia de los clásicos alimentos cocidos (cereales, legumbres, cárnicos, lácteos).
En materia de beneficios, resumidamente podemos citar:
A nivel fisiológico
- Depuramos el organismo (aliviamos la carga tóxica)
- Alcalinizamos el medio interno (sangre, linfa, extracelular)
- Normalizamos el peso (drenamos la toxemia crónica acumulada)
- Optimizamos el descanso (mejora la calidad del sueño reparador)
- Recuperamos la salud plena (corregimos desordenes crónicos)
- Mejoramos la respuesta inmune (se activa el orden endocrino)
- Incrementamos el nivel energético (hay más energía disponible)
A nivel práctico
- Ganamos tiempo (la comida viva se resuelve en pocos segundos)
- Ahorramos dinero (casi no se consume energía y se ingiere menos volumen de alimento)
- Ayudamos a la sustentabilidad planetaria (producción primaria más eficiente y menor industrialización).
A nivel emocional
- Obtenemos paz y orden mental (los pensamientos son más claros y serenos)
- Superamos las adicciones de todo tipo (disolvemos la causa profunda que las genera)
- Resolvemos y evitamos conflictos (mejora de las relaciones interpersonales)
- Expandimos la consciencia (pavada de “bonus track”)
http://espiritualidaddiaria.infobae.com/%C2%BFconoces-la-maravilla-de-comer-crudo/
Cada barbaridad nos dijeron de chicos
Gracias por estar ahí como siempre con el corazón abierto y esas ansias de crecer, de saber separar la paja del trigo, de discriminar en el sentido correcto de la palabra. ¿Sabían que usamos tan mal ese término? Discriminar, pensamos que es despreciar, disminuir en nuestra valoración, rechazar, menospreciar al otro, y en realidad es todo lo contrario, es una sabia actitud del intelecto, al servicio del discernimiento.
Discriminar, significa, darse cuenta, comprender lo que es real y lo que no, lo que vale la pena, a diferencia de aquello que nos mantiene prisioneros de un sistema absurdo, ilusorio, de juicios, opiniones, valoraciones, gustos y aprobaciones, con sus consiguientes polaridades.
Todo aquello que nos hace creer que somos lo que se nos dijo desde pequeños, es prolongar la ignorancia, y discriminar es el verbo precioso, que hace que la verdad se imponga sobre toda identificación de los sentidos que nos hace creer que las personas u objetos de nuestro deseo, son reales y manejan nuestra vida , y dependemos de lo que hagan o no hagan, digan o no digan, para ser felices.
Recuerden la frase de la Madre Teresa : “Basta de ser actores secundarios, tristes, menores, de la película ajena, Sean protagonistas de su propia historia” Es decir, discriminar, es un gran acto de sabiduría, no estar más preso de las menudencias de la mente, que quedó epidérmica, viendo solo la superficie del asunto, sin develar el profundo misterio de la existencia.
En ese misterio deberíamos sumergirnos, explorar las profundidades del alma, dar ese salto imprescindible en el vacío, para descubrirnos a nosotros mismos, una vez que superamos el miedo a la caída, y comprendemos que sólo estamos hechos para volar, volar, volar sobre nuestras limitaciones, dudas, miedos, incredulidades, dogmas ajenos que hemos hecho propios.
Desde ahora discriminar, saber la verdad, ver más allá de las narices, es un acto de coraje e inteligencia. De la nariz para afuera no podemos cambiar a nadie. Si, podemos inspirar con un comportamiento coherente en nuestra propia historia a que los demás se reflejen en ese espejo bello, y provoquen un cambio en su propia visión de las cosas, pero de la nariz para adentro , el cambio es continuo, eterno.
Somos dueños de la evolución que queremos, claro que podemos elegir olvidarla, entrar en estado de amnesia transitoria, que suele durar muchos años o varias vidas, y fingir durante un tiempo mental que nos hemos olvidado del verdadero argumento de la historia, y seguir repitiendo en forma automática la negación de la verdad, o zambullirnos en la luz que somos, y conocer por primera vez el éxtasis de la conciencia ilimitada. Es hora de elegir, la miseria mental, emocional y física, o la plenitud,,la libertad que no conoce amarras, ni las pide, ni las impone, ni las negocia, la libertad que no compra ni vende, que no miente ni especula, que no engaña ni se engaña a si misma nunca más, como una victimita vapuleada por formas ajenas a uno. Cuando la verdad se sabe y se siente , ya no hay nada ajeno a uno, nada que no seamos nosotros.
Todo es una misma proyección de nuestro estado de comprensión. Allí estamos nosotros en cada piedra y en cada planta, en cada animal y en cada ser humano, que es simple y magníficamente una conciencia divina , viviendo una experiencia humana, así como ha vivido ya experiencias como otras formas de la creación. Amigos queridos, A discriminar todo el tiempo, entonces.
Gracias por existir.
por Claudio María Dominguez
lunes, 31 de enero de 2011
Un ejercicio para escuchar tu silencio
Les ofrecemos hoy un ejercicio simple para entender que somos mucho mas de lo que creemos ser. Prueben cerrar los ojos unos instantes... luego ábranlos.
¿Qué han visto?
Colores, nada, luces brillantes, oscuridad.
¿Quién es el que estaba viendo, aun cuando aparentemente no se estaba viendo nada allá afuera?
¿Quién es ese que estaba viendo?
¿Quién es ese que estaba viendo?
Esa es la conciencia. Tus ojos estaban cerrados, sin embargo, ¿quién se dio cuenta de que había oscuridad, o luces? ¿O de qué, simplemente, estabas ahí?
La conciencia.
No somos este cuerpo. Ese es el mensaje que tenemos que comprender claramente. Tenemos un cuerpo.
Utilizamos un cuerpo para movernos en este plano tridimensional, y bendito templo es, que nos permite, con una nobleza inigualable, hacer uso y abuso de él en nuestro paso por estas experiencias en la tierra. Pero caer en la mera identificación del cuerpo es negar toda la capacidad de discernimiento de la que somos capaces.
¿De quién depende el cuerpo? ¿Quién mueve el cuerpo?¿Quién está allí cuando el cuerpo está inmóvil o inerte?¿Quién permanece cuando el cuerpo cesa en sus funciones?..,
¿De quién depende el cuerpo? ¿Quién mueve el cuerpo?¿Quién está allí cuando el cuerpo está inmóvil o inerte?¿Quién permanece cuando el cuerpo cesa en sus funciones?..,
A ver, ahora hagamos lo mismo, pero tratando de detener la mente.
Primero vamos a explicar cómo se detiene la mente, mientras hacemos este ejercicio.
En el momento en que te diste cuenta de que había oscuridad, o lo que hubiese allí, no había pensamientos.
Primero vamos a explicar cómo se detiene la mente, mientras hacemos este ejercicio.
En el momento en que te diste cuenta de que había oscuridad, o lo que hubiese allí, no había pensamientos.
Para tener la mente funcionando, necesitas un pensamiento, necesitas un objeto. Un objeto limitado por el espacio, como una persona o cualquier cosa física. O una idea, que vendría a ser otro objeto limitado por el tiempo en el espacio.
Entonces, cuando estabas viendo eso que veías, lo estabas sólo percibiendo, no pensando.
Cuando cierren los ojos nuevamente, fijen la atención en lo que ven, préstenle atención a esas luces o a esa oscuridad, o a lo que vean.
Si focalizan en serio y esperan, como el gato cuando está acechando al ratón, con absoluta atención… van a diferenciar con claridad…
Cerremos los ojos… Luego, los abrimos…
¿Qué pasó?¿Vino algún pensamiento o estaban demasiado ocupados focalizando ahí?
Si estaban haciéndolo bien, no hay pensamientos. Y si vino alguno, entonces practíquenlo de nuevo.
Esto nos lleva a entender que si estamos en el aquí y ahora, en lo que ese está haciendo, o en la focalización del control de la mente, no puede haber pensamientos al mismo tiempo.
Es realmente simple, todo el mundo lo puede hacer, lo puede practicar.
Esa práctica nos llevaría al silencio interior, y éste nos lleva a la conciencia de lo que realmente somos, y la conciencia de eso lleva a la bienaventuranza, a la dicha, a la felicidad.
Esa práctica nos llevaría al silencio interior, y éste nos lleva a la conciencia de lo que realmente somos, y la conciencia de eso lleva a la bienaventuranza, a la dicha, a la felicidad.
La idea es, entonces: silencio interior, conciencia, dicha… dicha, conciencia, silencio interior…
Esa práctica es buena para los que son hiperkinéticos y no pueden estar en calma con facilidad.
En esos momentos en que falta la paz, y la desazón se hace aparente, con el malestar que trae aparejado, es cuando más hay que atreverse a practicar esa detención del flujo de los pensamientos e ir vislumbrando, cada vez de modo más claro, lo que siempre se ha estado esperando en nuestro interior.
Este ejercicio también sirve para la gente que tiene tristezas recurrentes, a veces, sin motivo aparente o, a veces, con una clara idea de la situación que le produce sufrimiento, sirve para ambos casos.
Cada vez que viene ese caudal infinito de dolor y de tristeza, de emociones no resueltas, no expuestas, deberíamos quedarnos con calma y practicar el silencio interior, al que llegarás por la focalización de la mente. Rápidamente hay una respuesta de dicha en el cuerpo.
Incluso cuando estés en estado de calma, trata de observar la mente. A ver qué hace, a dónde quiere ir, cómo trata de meterse para llegar nuevamente a vos.
Se siempre el testigo de tu mente, el observador de la experiencia.
Fuente: http://espiritualidaddiaria.infobae.com/un-ejercicio-para-escuchar-tu-silencio/
viernes, 28 de enero de 2011
Los beneficios de la siesta
Dormir un rato la siesta tras la comida es muy beneficioso para la salud y mejora el rendimiento por las tardes. Descansar un rato después de comer es una costumbre antigua muy sana que aporta beneficios muy grandes a nuestro organismo.
Según los resultados de diversas investigaciones la costumbre de dormir un rato después de comer reduce la mortalidad coronaria en un tercio. Los resultados de esta investigación están avalados por otro estudio realizado por científicos griegos en el que se constata que la siesta puede ayudar a combatir el riesgo de enfermedades cardiovasculares.
Estos son algunos otros beneficios que te brindará:
· Mejora la salud en general y la circulación sanguínea
· Previene el agobio, la presión y el estrés
· Favorece la memoria y los mecanismos de aprendizaje
· Mejora el rendimiento por las tardes
La siesta más recomendable es la que oscila entre los 10 minutos y la hora. Dormir más tiempo del aconsejado puede trastocar el reloj biológico natural y causar insomnio por la noche, además de alterar de forma negativa el estado de ánimo y el rendimiento.
Hacerlo después de comer es una costumbre más que saludable, tanto es así que varias empresas en todo el mundo están permitiendo a sus trabajadores breves descansos a medio día.
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